Mister D
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El Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Colombia presentó un proyecto de decreto mediante el cual propone aplicar una retención en la fuente del 1,5 % a las transacciones realizadas por medios digitales como Bre‑B, Nequi, Daviplata, transferencias vía código QR y otros métodos.
¿Qué propone la medida?
- El decreto modificaría los artículos 1.3.2.1.2., 1.3.2.1.7. y 1.3.2.1.8 del Decreto 1625 de 2016, con el objetivo de “eliminar el tratamiento diferente” entre pagos con tarjeta y pagos digitales.
- Según el Ministerio, la razón es que actualmente los pagos con tarjeta sí tienen retención del 1,5 % y los digitales no; la idea es “nivelar la cancha”.
- En la práctica, de aprobarse, cada transacción digital de bienes o servicios mediante esas plataformas quedaría sujeta a ese descuento automático de 1,5 %.
- El proyecto aclara que no todas las transacciones estarían sujetas: por ejemplo, los pagos que no constituyen ingreso tributario o los realizados por personas naturales no responsables del IVA quedarían exentos.
La cartera argumenta que el sistema tributario presenta una diferencia de tratamiento entre los métodos de pago: mientras las tarjetas ya generan retención, los pagos digitales quedan sin ese requisito. Introducir una retención busca terminar con ese diferencial y reforzar la trazabilidad de las operaciones financieras.
Además, serán los “adquirentes y agregadores” de pagos los responsables de aplicar y reportar la retención en tiempo real, lo cual implica costos de adaptación.
Reacciones: quienes lo apoyan, quienes lo critican
La medida generó resistencias tanto del sector privado como de congresistas. Entre las principales críticas se señala que la retención podría frenar la adopción de medios de pago digitales, afectar a micronegocios y reducir la formalización.
Una senadora expresó en redes sociales:
“Todo lo que tocan estos comunistas en el poder lo destruyen. Algo que nació para facilitarle la vida a los colombianos, será otro garrote para quitarle más recursos a los ciudadanos”.
Los críticos enfatizan que plataformas como Bre-B están dirigidas justamente a fomentar la bancarización, la inclusión financiera y disminuir el uso del efectivo, por lo que gravarlas tan pronto podría ir en contra del propósito.
Por su parte, el Ministerio insiste en que no se trata de un nuevo impuesto, sino de un ajuste al régimen de retención que ya existe para ciertos medios de pago.
Impacto para comercios y usuarios
Aunque 1,5 % pueda parecer “poco”, para micronegocios con márgenes de ganancia pequeños significa una carga adicional significativa.
Se advierte que, de gravarse los pagos digitales, muchos comercios podrían preferir volver al efectivo para evitar el descuento, lo que reduciría la trazabilidad financiera y podría disminuir la recaudación que el Estado espera.